Sabías que…

Por la Diputada Sandra Luz Valencia.

El 2 de octubre de 1865, Maximiliano de Habsburgo, decreta, que al salir del país, Benito Juárez, a todos los que se les encuentre con armas de fuego, se les considerará «gavillas de criminales y bandoleros», por lo que deberán ser ejecutados sin previo juicio.

Así pues, a pocos días después del Decreto, el Comandante Ramón Méndez, junto con el Ejército Conservador, aprehenden a los cinco primeros rebeldes, quienes son llevados a encarcelar a Uruapan, el 20 de octubre.

Tomando en consideración el reciente Decreto, no duda en elaborar la lista de los aprehendidos y se la envía al encargado de fusilamientos.

La lista contenía los siguientes nombres:

General, José María Arteaga Magallanes, Coronel, Carlos Salazar Ruiz, Coronel, Jesús Díaz Ruiz, Coronel, Trinidad Villagómez y el Sacerdote, Juan González.

La noche de su llegada a Uruapan, se les hizo saber que serían «pasados por las armas». Al siguiente día, 21 de octubre de 1865, fueron llevados por el pelotón del General Wenceslao Santa Cruz, a espaldas del Parián; se les ordena poner las vendas a lo que Arteaga, responde fuertemente «¡sin venda!», al tiempo que Salazar, se descubre el pecho y grita «¡Aquí, traidores!» y sin más, terminaron con sus vidas.

El 21 de octubre de 1891, se colocó la primera piedra para la construcción del «Monumento a los Mártires de Uruapan», con un costo de $10,368 pesos, el cual fue inaugurado en agosto de 1893, donde cada año se les rinde honores.